El canciller Felipe Solá participó de un encuentro virtual del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) donde se refirió a la escasez de vacunas y consideró que "deben ser concebidas como un bien público global".

La reunión, contó con la intervención de más de 50 altos representantes entre Estados y Grupos de países, y tuvo como objetivo abordar los desafíos existentes en torno al acceso equitativo a las vacunas para el COVID-19, teniendo en cuenta las condiciones actuales de infraestructura y financiamiento para la producción, distribución y suministro de dosis.

Solá remarcó que "a pesar de contar con las primeras vacunas en tan solo doce meses, según la Organización Mundial de la Salud, sólo un 0.1% de las dosis administradas en el mundo fueron en países de renta baja, mientras que los países de renta alta concentran más de la mitad de las dosis inyectadas".

A continuación, hizo un llamado a la comunidad internacional a "evitar prácticas que incentiven el desabastecimiento de insumos críticos, tratamientos y vacunas contra el COVID-19". También ratificó el apoyo argentino a los esquemas de financiamiento solidario como el Mecanismo COVAX y destacó la importancia de aplicar las flexibilidades del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), a fin de promover la producción, competencia y desarrollo local de vacunas.

Reafirmó que “las vacunas para el COVID-19 deben ser concebidas como un bien público global al que todo el mundo debe poder acceder”, y destacó la importancia de "remover los obstáculos que impiden escalar la producción y garantizar una distribución equitativa". "Nadie estará a salvo hasta que todos lo estemos", concluyó.